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La
ridiculización: la exageración desmedida de características físicas, de carácter, situaciones,
vicios, costumbres, defectos, y bondades sociales.
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Lo inadecuado al contexto, lo incorrecto, lo que va contra el
sentido común, lo fuera de lugar o tiempo.
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El
equívoco,
situaciones confusas, desencuentros, desengaños.
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Lo absurdo, lo ilógico, lo que no parece tener
ningún sentido o relación con nada conocido.
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Lo obvio, aquello que todos saben, lo que no
hace falta decir y sólo se sugiere.
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El doble sentido o polisemia, la palabra o término con más de un
significado según la situación.
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El juego de palabras, la rima.
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El juego con el sonido y la
pronunciación de las palabras. Consiste en alterar el modo habitual de pronunciar una
palabra o frase con sentido humorístico.
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La repetición, insistir con una frase palabra o
situación, un gesto, una actitud o una acción natural y habitual de las
personas se repite una y otra vez, llega un momento en que pierde su humanidad
y se vuelve mecánica, se automatiza.
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Lo
sorpresivo,
lo inesperado, lo impensado, lo que descoloca al otro.
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La ironía: es una figura retórica que supone
siempre una inversión del significado. Es una oposición entre el sentido
literal y el derivado. Por ejemplo cuando exclamamos “¡Qué hermoso te quedó el
pelo!”, simulando que nos gusta el rarísimo corte que se hizo un amigo, dando a
entender lo contrario, por el tono de voz, la mirada, los gestos o cualquier
otra señal. Que una frase se interprete de manera irónica depende de la situación
y de los participantes.
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La metáfora con sentido humorístico:
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La paradoja: situación en la que sucede todo lo
contrario de lo que “debería suceder”.
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El extrañamiento: el ver las cosas, las costumbres,
las personas siempre de la misma manera hace que nuestra percepción se
automatice. Para evitar esta automatización, para provocar una percepción nueva
se utiliza la mirada del extrañamiento, es decir, ver las cosas como si fuera
por primera vez, es una percepción
renovada.
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La complicidad con el lector o espectador.
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El empleo de personajes estereotipados,
que son un patrón o modelo de cualidades o de conducta que lo hacen cómico. Son
producto de ideas, prejuicios, actitudes, creencias y opiniones preconcebidas,
impuestas por el medio social y cultural, y que se aplican de forma general a
todas las personas pertenecientes a una categoría, nacionalidad, etnia, edad,
sexo, orientación sexual, procedencia geográfica, entre otros. Hay estereotipos
de género (hombre-mujer), étareos (niños, adolescentes, adultos, mayores, etc.),
étnicos, nacionales, etc.