Manifiestos Vanguardistas Argentinos. Características

Los manifiestos vanguardistas son textos creados por grupos de jóvenes agrupados por similares intenciones artísticas, con una postura política y social más o menos definida, en los que a la manera de una “declaración de principios”, exponen su ideario, su forma de ver e interpretar el mundo, convocando a los que piensen como ellos.
Estos textos presentan diferencias de acuerdo con la ideología del grupo que le da origen y el lugar que ocupa el arte en relación con la vida real. Sin embargo presentan ciertas características comunes:
Necesidad generacional y de época de plantear una lucha estética.
Si bien sigue las tendencias europeas aquí había un campo intelectual desarrollado, ascenso económico, desarrollo urbano, ampliación del público y proceso de profesionalización del escritor diferenciando su labor de la del político o diplomático.
Generalmente estos manifiestos se caracterizan por:
·        Hacer un fuerte llamado o convocatoria al público lector a unirse en el rechazo a los valores tradicionales, a las costumbres, a las normas, a lo obvio, a las instituciones, a lo establecido, a las imitaciones y a  afirmar que la expresión auténtica del ser humano debe buscarse en “lo inconsciente”, “lo oculto”, “lo que parece fortuito”, que se manifiesta como “ilógico”, “absurdo”, “irracional”.
·        Por un lado dejan claramente establecido el mundo que rechazan, empleando frases como “Frente a”, y por otro proponen una realidad nueva, empleando determinados verbos con intención prescriptiva: creer, saber, apreciar, tener fe.
·        Sus propuestas son activas y de intervención inmediata y aceptan las consecuencias y responsabilidades de esa actitud contestataria.

Para pensar: ¿A quiénes se dirigen? ¿Por qué? ¿De qué manera? ¿A favor de qué cuestiones se declaran? ¿En contra de qué otras?  ¿Qué lenguaje utilizan para exponer estos puntos de vista?¿Qué les exigen a sus lectores? ¿A qué tipo de género discursivo se parecen estos manifiestos?


Balada de la oficina de Roberto Mariani (Boedo)

“Balada de la oficina”
Entra. No repares en el sol que dejas en la calle. El sol está caído en la calle como una blanca mancha de cal. Está lamiendo ahora nuestra vereda; esta tarde se irá enfrente. Entra. No repares en el sol. Tienes el domingo para bebértelo todo y golosamente como un vaso de rubia cerveza en una tarde de calor. Hoy, deja el perezoso y contemplativo sol en la calle. Tú, entra. El sol no es serio. Entra. En la calle también está el viento. El viento que corre jugando con los fantasmas. Fantasma él también, pues no se ve con los ojos de la cara, y se le siente. El viento está jugando; ya corriendo una loca carrera por en medio de la calle; ya golpeándose las sienes contra las paredes de las casas; ya deshilándose en las copas de los árboles... f... f... f... f... El viento es juguetón como un recental; esto no es serio. Tú, entra.
Deja en la calle sol, viento, movimiento loco; todo, entra.
¿Qué podrías hacer en la calle? ¿No tienes vergüenza, estúpido sentimental, regodearte con el sol como un anciano blanco, y esqueletoso, y centenario? ¿No te humillas, en tu actual situación de muchacho fornido, dejarte forrar por el viento como una hoja dentro de un remolino?
¡Y la lluvia! No te avergonzaré recordándote que los otros días estuviste tres horas, ¡tres horas!, contemplando tras la vidriera del café, caer y caer y caer, monótonamente, estúpidamente, una larga, monótona y estúpida lluvia. Entra, entra.
Entra; penetra en mi vientre, que no es oscuro, porque, ¡mira cuántos Osram flechan sus luminosos ojos de azufre encendido como pupilas de gata! Penetra en mi carne, y estarás resguardado contra el sol que quema, el viento que golpea, la lluvia que moja y el frío que enferma.
Entra; así tendrás la certeza -que dará paz a tu espíritu, de obtener todos los días pan para la boca de tus pequeñuelos. ¡Tus pequeñuelos, tus hijos, los hijos de tu carne y de tu alma y de la carne y del alma de la compañera que hace contigo el camino! Yo te daré para ellos pan y leche; no temas; mientras tú estés en mi seno y no desgarres las prescripciones que tú sabes; jamás faltará a tus pequeñuelos, ¡los pobres!, ni pan, ni leche, para sus ávidas bocas. Entra; acuérdate de ellos; entra.
Además, cumplirás con tu deber. Tu Deber. ¿Entiendes? El trabajo no deshonra sino que ennoblece. La Vida es un Deber. El hombre ha nacido para trabajar.
Entra; urge trabajar. La vida moderna es complicada como una madeja con la que estuvo jugando un gato joven. Entra; siempre hay trabajo aquí.
No te aburrirás; al contrario, encontrarás con qué matizar tu vida. (Además de que es un Deber.) Entra. Siéntate. Trabaja. Son cuatro horas apenas. Cuatro horas. Pero eso sí; nada de engañifas ni simulaciones ni sofisticaciones. ¡A trabajar! Si tu labor es limpia, exacta y voluntariosa -voluntariosa sobre todo-, los jefes te felicitarán. Tú estás sano; puedes resistir estas cuatro horas. ¿Has visto cómo las has resistido? Ahora vete a almorzar. Y vuelve a hora cabal exacta precisa matemática. ¡Cuidado! Porque si todos se atrasaran se derrumbaría la disciplina y sin disciplina no puede existir nada serio. Otras cuatro horas al día. Nadie se muere trabajando ocho horas diarias. Tú mismo dime: ¿no has estado remando el domingo once o doce horas cansando tus músculos en una labor con el agua que me abstengo de calificar por el ningún rendimiento que se obtiene? ¿Ves tú? ¡Y con inminente peligro de ahogarte! Yo sólo te exijo ocho horas. Y te pago; te visto; te doy de comer. ¡No me lo agradezcas! Yo soy así.
Ahora vete contento. Has cumplido con tu Deber. Ve a tu casa. No te detengas en el camino. Hay que ser serio, honesto, sin vicios. Y vuelve mañana y todos los días durante 25 años; durante los 9.125 días que llegas a mí yo te abriré mi seno de madre; después si no te has muerto tísico te daré la jubilación.
Entonces gozarás del sol y al día siguiente te morirás. ¡Pero habrás cumplido con tu Deber!

                                                                        
De Roberto Mariani. “Cuentos de la oficina”

Instrucciones para... de Julio Cortázar

INSTRUCCIONES PARA LLORAR

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.
Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.
Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia dentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.

INSTRUCCIONES PARA CANTAR
Empiece por romper los espejos de su casa, deje caer los brazos, mire vagamente la pared, olvídese. Cante una sola nota, escuche por dentro. Si oye (pero esto ocurrirá mucho después) algo como un paisaje sumido en el miedo, con hogueras entre las piedras, con siluetas semidesnudas en cuclillas, creo que estará bien encaminado, y lo mismo si oye un río por donde bajan barcas pintadas de amarillo y negro, si oye un sabor de pan, un tacto de dedos, una sombra de caballo.
Después compre solfeos y un frac, y por favor no cante por la nariz y deje en paz a Schumann.



INSTRUCCIONES PARA SUBIR UNA ESCALERA
Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquier otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie.)
Llegado en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimiento hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.

INSTRUCCIONES PARA DAR CUERDA AL RELOJ
Allá en el fondo está la muerte, pero no tenga miedo. Sujete el reloj con una mano, tome con dos dedos la llave de la cuerda, remóntela suavemente. Ahora se abre otro plazo, los árboles despliegan sus hojas, las barcas corren regatas, el tiempo como un abanico se va llenando de sí mismo y de él brotan el aire, las brisas de la tierra, la sombra de una mujer, el perfume del pan.

¿Qué más quiere, qué más quiere? Átelo pronto a su muñeca, déjelo latir en libertad, imítelo anhelante. El miedo herrumbra las áncoras, cada cosa que pudo alcanzarse y fue olvidada va corroyendo las venas del reloj, gangrenando la fría sangre de sus pequeños rubíes. Y allá en el fondo está la muerte si no corremos y llegamos antes y comprendemos que ya no importa.

Manifiestos Vanguardistas Ultraísmo

REVISTA PRISMA (1921/22)
Revista Mural
Director: Eduardo González Lanuza
Colaboradores: Jorge Luis Borges, Salvador Reyes, Guillermo de la Torre, Adriano del Valle…
Ultraísta / Grupo Florida
Publicada en Buenos Aires (2 números)
Propósitos:
"Ultra: nosotros los ultraístas en esta época de carcachifles que exhiben corazones desecados y plasman el rostro en carnavales de muecas, queremos desanquilosar el arte. Lícito y envidiable como cualquier otro placer es el que motivan las palabras eficazmente trabadas, mas hay que convenir en lo absurdo de honrar los que le venden, traficando con flacas ñoñerías y trampas antiquísimas. Nuestro arte quiere superar esas martingalas de siempre y descubrir facetas insospechadas al mundo. Hemos sintetizado la poesía en su elemento primordial: la metáfora, a la que concedemos una máxima independiente, más allá de los jueguitos de aquellos que comparan entre sí cosas de forma semejante, equiparando con un circo a la luna. Cada verso de nuestros poemas posee su vida individual y representa una visión inédita. El ultraísmo propende así a la formación de una mitología emocional y variable. Sus versos que excluyen la palabrería y las victorias baratas conseguidas mediante el despilfarro de palabras exóticas, tiene la contextura decisiva de los marconigramas…Nuestros versos son lo importante. Aquí dejamos sangrantes de la emoción nuestra, bajo los hachazos del sol porque ellos no han menester las complicidades del claroscuro…Los rincones y los museos para el arte viejo y tradicional, pintarrajeado de colorines y embarazado de postizos, harapiento de imágenes y medicante o ladrón de motivos. Para nosotros la vida entusiasmada y simultánea de las calles, la gloria de las mañanitas ingenuas y la miel de las tardes maduras, el apretón de los otros carteles y el dolor de las desgarraduras de los pilluelos, para nosotros la tragedia de los domingos y de los días grises. Hastiados de los que, no contentos con vender, han llegado a alquilar su emoción y su arte, prestamistas de la belleza, de los que estrujan la mísera idea cazada por casualidad, tal vez arrebatada, nosotros millonarios de vida y de ideas, salimos a regalarlas en las esquinas, a despilfarrar las abundancias de nuestra juventud, desoyendo las voces de los avaros de su miseria. Mirad lo que os damos sin fijarnos en cómo.…"

Manifiestos Vanguardistas Florida

REVISTA MARTÍN FIERRO (1924/27)
De Arte y Crítica Libre
Director: Evar Méndez
Colaboradores: Mario Bravo, Fernando Fader, Oliverio Girondo, Pablo Rojas Paz, Conrado Nalé Roxlo, Alberto Prebisch, Raúl González Tuñón, Luis Cané, Ricardo Güiraldes, Jorge Luis Borges, Xul Solar, Norah Lange, Macedonio Fernández, Leopoldo Marechal, Raúl Scalabrini Ortiz, Jules Supervielle, Jacobo Fijman, Enrique González Tuñón, Bernardo Canal Feijoo, Ulises Petit de Murat…
Ideología de Vanguardia (Grupo Florida)
Publicada en Buenos Aires (45 números)

Manifiesto de Martín Fierro
(Publicado en el N° 4 del 15 de Mayo de 1924)
"Frente a la impermeabilidad hipopotámica del honorable público, frente a la funeraria solemnidad del historiador y del catedrático que momifica cuanto toca; frente al refractario que inspira las elucubraciones de otros más "bellos" espíritus, y a la afición al anacronismo y al mimetismo que demuestran; frente a la ridícula necesidad de fundamentar nuestro nacionalismo intelectual hinchando valores falsos que al primer pinchazo se desinflan como chanchitos; frente a la incapacidad de contemplar la vida sin escalar las estanterías de las bibliotecas; sobre todo, frente al pavoroso temor de equivocarse que paraliza al mismo espíritu de la juventud, más anquilosada que cualquier burócrata jubilado. Martín Fierro siente la necesidad imprescindible de definirse, de llamar a cuantos sean capaces de percibir que nos hallamos en presencia de una nueva sensibilidad y de una NUEVA comprensión, que el ponernos de acuerdo con nosotros mismos, nos descubre panoramas insospechados y nuevos medios y formas de expresión: Martín Fierro acepta las consecuencias y las responsabilidades de localizarse, porque sabe que de ello depende su salud; instruido de sus antecesores, de su anatomía, del ideario en que camina, consulta el barómetro, el calendario antes de salir a la calle, a vivirla con sus nervios y con su mentalidad de hoy; Martín Fierro sabe que "todo es nuevo bajo el sol", si todo se mira con unas pupilas actuales, y se expresa con un acento contemporáneo; Martín Fierro se encuentra por eso más gusto en un transatlántico moderno que en un palacio renacentista y sostiene que un buen Hispano Suizo es una obra de arte muchísimo más perfecta que una silla de mano en la época de Luis XV; Martín Fierro ve una posibilidad arquitectónica en un baúl "Innovation", una lección de síntesis en un "marconigrama", una organización mental en una rotativa, sin que ésto impida poseer como las mejores familias, un álbum de retratos que hojea de vez en cuando para descubrirse a través de un antepasado o reírse de su orgullo o de su corbata; Martín Fierro cree en la importancia del aporte intelectual de América, previo tijeretazo a todo cordón umbilical….Martín Fierro tiene fe en nuestra fonética, en nuestra visión, en nuestros modales, en nuestro oído, en nuestra capacidad digestiva y de asimilamiento. Martín Fierro, artista, se refriega los ojos a cada instante para arrancar las telarañas que tejen de continuo el hábito y la costumbre; entregar a cada nuevo amor una nueva virginidad; y que los excesos de cada día sean distintos de los excesos de ayer y de mañana; ésta es para él la verdadera santidad del creador…"

Manifiestos Vanguardistas Boedo

REVISTA CLARIDAD (1926/41)
Revista de Arte, Crítica y Letras
Director: Antonio Zamora
Colaboradores: Leónidas Barletta, Álvaro Yunque, José Ingenieros, Juana de Ibarbourou, Carlos Mastronardi, Juan B. Justo, Baldomero Fernández Moreno, Evaristo Carriego, Juan L. Ortiz, Roberto Arlt, Benito Lynch, Luis Cané, Juan Unamuno, Enrique Anderson Imbert, Enrique del Valle Iberlucea….
Tribuna del Pensamiento de Izquierda (Grupo Boedo)
Publicada en Buenos Aires (225 números)

Invitación a la lucha
"Hombre o mujer de sangre joven, quiero invitarte a la lucha. Porque lo pasas bien, no has de negarte. Tu juventud es también generosidad, y no puedes olvidar a los que se encuentran en el infortunio. ¿Cómo podrías gozar de tu bienestar con el clamor que levantan los que sufren? Si tienes oídos para oír, escucha: ¿oyes el clamor de los que viven hacinados en espantosas guaridas, de los que se aturden en las tabernas, de los que rugen su impotencia en las cárceles y de los que gozan con las bocas torcidas sobre la carne inmunda de las rameras? Si tienes ojos para ver, mira: ¿ves cómo la miseria, la enfermedad, el vicio, la indigencia moral, flotan sobre la ciudad brillante, que es en el país como una mujer de rostro fascinante que tuviera las entrañas podridas? Prepárate, pues para la lucha. Tu juventud florecerá en la lucha, porque la mansedumbre envejece y envilece. Y lo primero que has de hacer es renegar de todo lo que pacientemente te han inculcado y abrir tamaños ojos para el mundo que se extiende ante tu imaginación de adolescente. Desconfía de la experiencia de los que han vivido antes que tú. Casi siempre tratarán de que sigas sus mismas huellas y en todos los casos te inducirán a error. Y lo primero que has de hacer es vomitar todo lo que te han inculcado en la escuela y volver los ojos hacia la escuela que te dio las armas para luchar, aunque sin decirte cómo lograrías tu propósito. Y lucha primero por libertar a tu espíritu de los lazos que lo aprisionan; y cuando te sientas libre de los prejuicios burgueses, vuelve primero los ojos hacia tu escuela y libértala de tanta falacia y límpiala de mentiras. Porque no vale crear escuelas si ellas han de ser las preparatorias de una amarga esclavitud. Demuestra que nuestra historia es inflada; que se ha carecido de documentación y se ha inventado una historia con héroes que no son tales, porque ni siquiera sabemos claramente quiénes eran, porque el prejuicio burgués tiende como un señuelo la historia de nuestro pasado glorioso en previsión de que aquellos hechos pudieran repetirse, siempre en beneficio exclusivo de una casta privilegiada. (…) Lucha contra la iglesia, que es represión y barbarie; lucha contra el Estado, que es el entronizamiento de unos pocos aprovechados; contra el ejército que es refugio de criminales más repugnantes que los que por mil circunstancias adversas se ceban en el primero que pasa. Lucha contra la moral cristiana, porque veinte siglos de cristianismo no han hecho otra cosa que abatir el espíritu del hombre….Lucha, hermano. ¡Si supieras cómo te enaltece la lucha! El bien y el mal te rodean como exóticas flores de enormes corolas negras y blancas, y entre todos, tú que luchas, eres como un tallo enhiesto, viril, recto y tajante como una espada en dirección del cielo. Que no de otra manera me figuro yo a los que han luchado, desde Cristo hasta Lenin".

Las Vanguardias de Principios del Siglo XX. Características

El término vanguardismo procede de la palabra francesa avant-garde, un término del léxico militar que designa a la parte más adelantada del ejército, la que confrontaría la «primera línea» de avanzada en exploración y combate. En el arte, que es lo que a nosotros nos interesa, se ha llamado vanguardias históricas a una serie de distintos movimientos artísticos de principios del siglo XX que se caracterizaban por:
·        Renovar profundamente el arte (literatura, dibujo, pintura, cine, teatro, música, arquitectura, etc.) preguntándose a la vez por su función social, discutiendo si el arte debía o no denunciar o desenmascarar el ser de la existencia humana en condiciones de violencia y exclusión.
·        Proponer innovaciones radicales en la producción artística, tanto en la forma (las técnicas de escritura, de dibujo, de pintura, etc.) como en el contenido (los temas y la profundidad con que se debía abordarlos);
·        Confrontar con movimientos artísticos anteriores, como “el realismo”, “el naturalismo” y “el romanticismo”, a los que consideraban antiguos, anacrónicos, conservadores y agotados.
·        Oponerse a los valores tradicionales, a las costumbres, a las normas, a lo obvio, a las instituciones, a lo establecido, a las imitaciones.
·        Afirmar que la expresión auténtica del ser humano debe buscarse en “lo inconsciente”, “lo oculto”, “lo que parece fortuito”, que se manifiesta como “ilógico”, “absurdo”, “irracional”. En este sentido acompañan el crecimiento de la “psicología”, ciencia social novedosa en ese momento, que explora estos aspectos de la psiquis. Los sueños, lo que surge repentinamente sin ser pensado, lo que proviene del riesgo, de la incertidumbre, del juego, del “sin sentido” que permitan la liberación de la fantasía y los deseos ocultos son la fuente de la auténtica creación.
·        Revalorizan el objeto ordinario como artístico, teatralizan las ideas, emplean neologismos (nuevas palabras), la intertextualidad, el uso muy fuerte de la metáfora, entre otras intervenciones artísticas.
·        Dividen al público entre los que consumen productos culturales (consumismo) y los se oponen a la mercantilización del arte, siendo muy críticos y hasta violentos con los neutrales o los conformistas, atacándolos con la injuria directa, el sarcasmo o la ironía.
·        Buscan ser reconocidos desde una posición periférica del sistema cultural.


GRUPOS EUROPEOS VANGUARDISTAS

 El Futurismo
En 1909, Marinetti, escritor italiano, publica el Manifiesto futurista. Niega cualquier forma de arte pasado y presente, y exalta con optimismo la civilización mecánica y las conquistas de la técnica. Proclama su desprecio por el amor, por la sensibilidad, por el estereotipo de mujer y todo lo que sugiera romanticismo. La literatura escogerá, por tanto, nuevos temas, nuevos mitos: la máquina, el avión, la energía eléctrica, la industria, la velocidad, el deporte.
Proponen deshumanizar el arte  evitando cualquier referencia al “yo”.
El lenguaje pretenderá la supresión de adjetivos y adverbios para dar un mayor dinamismo y rapidez verbal, hasta la "destrucción de la sintaxis y los signos de puntuación", dejando las palabras en libertad.

El Cubismo
Surge en Francia pero fue precisamente un español, Pablo Picasso, el que introdujo las formas de este nuevo arte en 1907, con la obra “Las Señoritas de Avignon”. Desde la plástica se caracteriza por una estructura de tipo visual y por un gusto especial por fragmentar la realidad en figuras geométricas. Otros artistas: George Braque y Juan Gris.
El cubismo literario fue creado por el escritor francés Guillaume Apollinaire. Procede también a deshacer la realidad para recomponerla libremente, mezclando conceptos, imágenes, frases captadas al azar. Hay una ruptura de planos (impacto, cromatismo, visualización) a las que se añaden especiales disposiciones tipográficas de los versos formando imágenes visuales como en los famosos “caligramas”  de Apollinaire.

El Expresionismo
Surge en Alemania en 1911. Es el movimiento de vanguardia más difícil de identificar. Es el resultado de la situación política de Alemania antes y tras la Primera Guerra Mundial. A partir de los 20 años surge una política represiva que desembocará en el nazismo. Nace de la angustia del hombre incierto ante su futuro. Aflora en la pintura de claros y oscuros (Goya, Solana, etc.) Se refleja la angustia antibelicista, el estar atrapado en un sistema asfixiante. Esto se verá reflejado en el panorama literario.

El Dadaísmo
Nace en Zurich (Suiza) en 1916 de la mano del poeta Tristán Tzara. Su nombre, elegido fortuitamente, procede de un balbuceo infantil “dadá”, que no tiene significado y fue escogida al azar del diccionario.
El dadaísmo propugnó por la abolición de la lógica, contra las convenciones estéticas o sociales, contra el sentido común, la liberación de la fantasía y la creación de un lenguaje incoherente que refleje las incongruencias de la vida. En el fondo, es violento rechazo a la racionalidad que ha llevado al absurdo de la 1ª Guerra Mundial (1914-1918).


El Surrealismo.

En 1924, André Bretón publica Manifiesto Surrealista, en el que a las audacias del Dadaísmo añade concepciones filosóficas de Freud y Marx. Pretende ser una revolución integral. Su gran lema sería "transformar la vida", liberando los impulsos naturales del hombre reprimidos en el inconsciente y atados por la razón a las convenciones morales y sociales. De esta manera se busca liberar la capacidad creadora del hombre.
Según Freud, en los sueños aflora el mundo del subconsciente, pero en forma de imágenes ilógicas, cuya estructura patente, o superficial es símbolo de contenidos latentes o profundos, en virtud de ciertas transformaciones. Así pues se produce una liberación del lenguaje con respecto a lo que sería la expresión normal o lógica. En un poema surrealista, se mezclan objetos, conceptos y sentimientos que la razón mantiene separados; asociaciones libres e inesperadas de palabras, metáforas insólitas. Es un lenguaje que no se dirige a nuestra razón, sino que quiere despertar en nosotros sentimientos y reacciones también inconscientes. Ante un poema de este tipo, el lector no comprende, pero puede recibir fuertes impactos que le produzcan emociones profundas.

El Creacionismo.

Es un movimiento hispanoamericano fundado por el chileno Vicente Huidobro pero ligado a los movimientos europeos de vanguardia. Sostiene que el poeta debe huir de la descripción y de la imitación de la naturaleza o de la realidad para crear otras nuevas e independientes. Para Huidobro “Hasta ahora no hemos hecho otra cosa que imitar el mundo en sus aspectos. No hemos creado nada”. Sostenía la independencia de la creación artística que sólo podía existir en la cabeza del poeta.

El Ultraísmo.

La renovación de la vanguardia cristalizó en España en 1920 en este movimiento que resultó de la conjunción de elementos futuristas, cubistas, dadaístas y creacionistas. Su objetivos es “ir más allá” todavía de la estética consagrada proponiendo una renovación radical del lenguaje y los temas poéticos. La metáfora y la imagen son los ejes del poema, suprimiendo la anécdota y el sentimentalismo (deshumanización).